Datos Generales - Historia

En 1876, cuando la Isla todavía era colonia de España, el Rey Alfonso XII mediante proclama designó al bosque como Reserva de la Corona a ser regulada por la Inspección de Montes, convirtiéndose así el bosque en una de las reservas forestales más antiguas del Hemisferio Occidental. Veintidós años después, en 1898, como restitución parcial por la Guerra Hispano-Americana, a Estados Unidos se le cedió el control de la isla de Puerto Rico en el Tratado de Paris. En 1903, el presidente Theodore Roosevelt designó las 5,275 cuerdas (2,070 hectáreas) de la antigua reserva de la Corona como la "Reserva del Bosque de Luquillo," denominado así por su ubicación en la Sierra de Luquillo que surge de la planicie costera al noreste de la isla. Al principio fue custodiada por el Negociado de Bosques de EE.UU. y en 1907 se denominó el Bosque Nacional de Luquillo. Pasó a ser supervisado por el recién (1905) organizado Servicio Forestal federal, agencia del Departamento de Agricultura de los EE.UU. Con el transcurso de los años, el Bosque Nacional de Luquillo creció debido a las cesiones, donaciones y compra de parcelas que estaban en manos particulares. En 1935 se cambió el nombre del bosque a "Bosque Nacional del Caribe". En ese momento ya tenía más de 20,500 cuerdas ó 8,700 hectáreas.

Dos años antes, a solicitud del presidente Franklin Roosevelt, el Congreso implantó el Programa Federal de Conservación de Emergencia, el cual generó el Cuerpo Civil de Conservación (CCC). Bajo la supervisión del Servicio Forestal, las personas reclutadas por el CCC comenzaron a trabajar en los proyectos del bosque como la construcción de una carretera que atravesaba las pendientes y la selva de la Sierra de Luquillo, la reforestación y la construcción de instalaciones recreativas. En total, el programa del CCC en Puerto Rico empleó a 2,600 puertorriqueños y puertorriqueñas, muchos de los cuales trabajaron en los bosques de la Isla. Muchas de las carreteras e instalaciones que se construyeron durante los años del CCC (1935-1943) siguen usándose y representan un tributo a los trabajadores de las "tres C" que laboraron en condiciones muy difíciles, usando solo las herramientas y equipo que podían cargar en la espalda para construir las veredas y las carreteras que atraviesan el bosque.

En la década del 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, más de 250,000 pies lineales (76,200 metros) de madera se vendieron a los carboneros locales para convertirla en el carbón que se vendía como combustible para las cocinas de la isla. Los funcionarios del Servicio Forestal marcaban los árboles que se cortaban y sacaban a la venta, lo cual permitía que los árboles prometedores, aún inmaduros, sobrevivieran. Hasta fines de la Guerra el Pico de El Yunque, el segundo más alto del bosque, fue usado por el Cuerpo de Señales del Ejército como sitio de radar para la protección en contra de las incursiones de los aviones y submarinos alemanes.

En 1946 el Departamento de Agricultura federal designó al Bosque Nacional El Yunque como Refugio Insular de Vida Silvestre. En 1948 en una evaluación técnica se determinó que unos 4 millones de árboles y 22 toneladas de semillas con 34 especies de árboles se habían sembrado en el bosque en el periodo de 11 años que comenzó en 1934. Para esa época, también se comprobó que se habían reforestado más de 8, 240 cuerdas (20,940 hectáreas)) debido a la protección dedicada de la zona por el Servicio Forestal.

El Bosque Nacional El Yunque se designó también como Bosque Experimental de Luquillo en 1956 en reconocimiento a la creciente importancia de la investigación científica que se realizaba ahí. En 1968, científicos del Servicio Forestal y del Servicio de Pesca y Vida Silvestre federal, del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales del Gobierno de Puerto Rico (DRNA) y del Fondo Mundial de Vida Silvestre (WWW, por sus siglas en inglés) emprendieron esfuerzos formales de investigación para salvar a la Cotorra Puertorriqueña, en peligro de extinción, cuyo único hábitat natural en aquel momento era el Bosque Nacional El Yunque.

En 1971 en las alturas del bosque se descubrió la Reinita del Bosque Enano (Dendroica angelae), un especie de ave desconocida, endémica a Puerto Rico. En 1976 se designó al Bosque Experimental de Luquillo parte importante de la Red de Reservas de la Biosfera de las Naciones Unidas. En 1981 se mudó la Oficina de Campo del Bosque Nacional El Yunque desde Sabana al recién construido Centro de Trabajo de Catalina ubicado a la entrada principal del bosque.

En 1987 se publicó en inglés "The Parrots of Luquillo", la historia de 20 años de investigación sobre las cotorras en el Bosque de Luquillo. En 1989 el Huracán Hugo causó daños importantes en la isla de Puerto Rico y las instalaciones del Bosque Nacional El Yunque, incluidos el Centro de Trabajo de Catalina y las áreas recreativas del bosque. Como resultado del huracán la población de la Cotorra Puertorriqueña baja a 23 individuos silvestres. Los esfuerzos de recuperación del huracán incluyen trabajos de restauración de cuencas por parte del Servicio Forestal de los EE UU que comprenden más de 306 cuerdas de ríos y riachuelos en el bosque.

En 1992 el Secretario de Agricultura de los EE.UU. crea el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical (IIDT). El Instituto tiene como propósito "servir de portal para los esfuerzos colaborativos con énfasis en la investigación forestal, la creación de bosques experimentales, la transferencia de tecnología, el adiestramiento, la educación y la comunicación entre profesionales del campo, estrechando los lazos entre ellos". La promoción forestal a nivel internacional se reconoce formalmente como una parte central de la misión del IIDT.

En 1994 se preparó e implantó un plan de emergencia en caso de sequía para suplir casi un millón de galones de agua al día de los ríos y riachuelos del Bosque Nacional El Yunque a las comunidades aledañas.

En 1995 se inauguró el programa “Alquile un Guardabosque” para el área recreativa del bosque. El programa le provee una oportunidad a los grupos escolares y otras organizaciones de recibir excursiones guiadas por las veredas, acordadas de antemano, con Intérpretes de Naturaleza del Servicio Forestal.

En 1996 se inauguró el Centro del Bosque Pluvial, El Portal. Ubicado a la entrada del bosque, comprende 911 metros cuadrados de espacio de exhibición en el cual se destaca la educación ciudadana y demostrar la importancia de la conservación.

En 1997 se aprobó el Plan de Administración de Terrenos y Recursos del Bosque Nacional El Yunque/Bosque Experimental de Luquillo. Entre otros asuntos contiene el primer Plan Interpretativo del Bosque.
En 1998 el equipo de servicio al cliente del Bosque Nacional El Yunque, en conjunto con el Departamento de Educación de Puerto Rico y las escuelas de la isla, desarrolló un programa formal de adiestramiento de maestros/as en la educación en conservación. El programa se diseñó para reforzar la experiencia de educación en conservación en el salón de clase para los estudiantes de escuela intermedia y superior y proveer materiales curriculares a los maestros de manera que el estudiante pudiera asimilar mejor las conferencias y excursiones guiadas ofrecidas por los Intérpretes de Naturaleza del Servicio Forestal en las visitas al bosque. El Bosque Nacional El Yunque ha desarrollado una colaboración estrecha con universidades locales y de los EE.UU. para que los maestros/as que asistan a las sesiones obtengan crédito de educación continuada.

También en 1998, el huracán Georges azotó a la Isla, causando gran devastación, seguido de grandes esfuerzos de recuperación. Durante este año se descubre por primera vez en el bosque la presencia de la devastadora cochinilla rosada. El Departamento de Agricultura respondió sin demora, introduciendo una avispa parasítica que destruyó este voraz insecto.
En 1999 se inauguró el programa Excursiones de Aventura en el Bosque. Mediante este programa se ofrecen excursiones guiadas por Intérpretes de Naturaleza profesionales del Servicio Forestal cada hora.

En el 2000 se liberaron diez cotorras puertorriqueñas criadas en cautiverio. A este emocionante evento le sigue la liberación de 16 cotorras adicionales en 2001 y nueve en 2002, parte de un programa para salvar esta especie en peligro de extinción.

En 2001 se completó un Estudio de Transportación para el Bosque Nacional El Yunque en el cual se recomienda el uso de un sistema de transporte colectivo en la carretera PR 191, el acceso principal al bosque, para aliviar la congestión del tránsito y proveer acceso adicional a los visitantes a las áreas recreativas del bosque. Se informó en ese año la existencia de una población de más de 1500 plantas de la espectacular orquídea Lepanthes eltorensis en el área del Bosque Enano del Bosque Nacional El Yunque. En 2003 el Bosque Nacional El Yunque celebró su Centenario con actividades durante todo el año y la instalación de una exhibición de un cronograma de 20 metros de largo en el Centro de Visitantes de El Portal.





https://www.fs.usda.gov/detail/elyunque/about-forest/?cid=fsbdev3_042959